Título: Compartiendo el fracaso, experiencias que llevan al éxito

Moderador: Mario A. Escalera

Participantes: José de Jesús Flores, Cinthia Cornejo, Adrián Munguía, Sergio Ávila, Ivone Giffard Mena, Juan Manuel Haro, Juan Carlos Bravo, Fernanda Pérez Alarcón, José Raúl *, Mario A. Escalera

Resumen del tema de la sesión:

Se compartieron experiencias de fracaso en implementación proyectos de conservación e investigación que en un principio se percibían como algo terrible pero que conllevaban a oportunidades y conocimientos más importantes. A nadie le gusta el fracaso y muchas veces se huye de exponerlo pero todos pasamos por ello. Desde experimentos con ratones en el desierto de Arizona, la reinserción del lobo en México hasta un proyecto de conservación de jaguar, han dejado experiencias dignas de ser compartidas para que se aprenda de ellas y no vuelvan a ocurrir.

Resumen de la discusión de la sesión:

El fracaso es parte de la vida y es un aprendizaje necesario. Con eso se puede definir qué funciona y qué no. Así mismo, puede ayudar para definir un marco de acción para la capacidad adaptativa de proyectos. Entender esto es importante para desarrollar proyectos que tengan un impacto verdadero con base en los objetivos que se planteen. En si genera experiencias que nos ayudan para el futuro y es importante compartirlas. Compartir un fracaso puede ser difícil pero es necesario ya que es un poderoso componente que puede ayudar a las siguientes generaciones en proyectos de conservación. Como se fue presentando durante la sesión, esas experiencias amargas son un pilar importante para fijar los proyectos exitosos que se tienen hoy día donde las nuevas generaciones nos estamos incorporando. Así mismo, se pueden convertir en el principal pilar para la innovación y el cambio en situaciones que nos interesan.

Por otro lado compartir los fracasos nos devuelve a nuestra realidad humana y genera conexiones poderosas como son la empatía y la comprensión. Y mucho de ello depende de la perspectiva con la que se mire ya que estar en una situación de fracaso se puede ver como una posición privilegiada de conocimiento. Como dijera Edison “Después de un rato de experimentación, ahora sé de 999 formas de cómo no hacer un foco”.

Estrategias discutidas en la sesión:

  • Co-diseñar y generar proyectos que atienden las necesidades de los beneficiarios o especies y no necesidades externas (políticas o de capital).
  • Dejar a un lado el ego y madurar. Definir cuál es nuestro lugar en los proyectos y qué tan determinante es para que tenga éxito o no. Con base en ello se pueden compartir experiencias que pueden ayudar a las siguientes generaciones.
  • Por más planeación que lleve un proyecto, siempre habrá un elemento circunstancial que se presente. Todo conlleva un riesgo, pero las experiencias de fracaso (propias y compartidas) nos ayudan a entender mejor las situaciones y a saber cómo se puede actuar ante ellas.
  • La aceptación y declaración del fracaso está siendo cada vez más aceptado en la sociedad. Actualmente existen journals que permiten ver proyectos y técnicas que han fracasado pero que tienen una enseñanza. Tales como el “Journal of errorlogy” y la plataforma de “Negative results”.
  • Por el lado empresarial se propician los eventos denominados “Fucked up nights” donde se comparten las experiencias de fracasos en empresas de éxito.
  • Al final, el fracaso siempre es una enseñanza y una oportunidad que nos lleva a algo mejor. Es como una flecha tendida en un arco, tiene que ir para atrás para ganar energía e impulsarse a mejores objetivos.