Título: Acceso a nuestro desierto

Moderador: Alexander Iriondo

Participantes: Jacob Franco Hernández, Brigitte Marazzi, Norma Meza Calles, Cathy Marlett, Daniel Morales Romero, Tram Nguyen, Carolina Piña Páez, Evelyn Ríos Mendoza, Carolina Trujillo López, Kim Franklin, Danielle Carter, Mario Erandi Bonillas, Emmanuel Bernal, Carol Bender, Otros

Acceder a cualquier lugar para hacer estudios de campo, asociados a investigaciones científicas y/o sociales, requiere siempre de estrategias particulares y muy dependientes del lugar donde se realicen. En el caso de acceso a nuestro desierto de Sonora, nos encontramos con algunas dificultades añadidas al existir un frontera entre países (México y USA); además de límites adicionales asignados por los gobiernos involucrados como reservas naturales (animales y plantas), campos de pruebas militares, ranchos ganaderos privados y, como no, pueblos indígenas con delimitación territorial. Quizá esta variedad/complejidad de manejo territorial, sobre todo en la zona fronteriza, hace de nuestro desierto de Sonora un lugar particular para su acceso.

Esta sesión fue propuesta con ánimo de compartir experiencias entre los participantes y desarrollar, por parte de estos, una serie de recomendaciones y observaciones para facilitar el acceso a nuestro desierto además de hacerlo de una forma más segura.

En esto último se enfatizó mucho en nuestras discusiones ya que la inseguridad asociada al crimen organizado, principalmente en el lado mexicano de la frontera, parece estar en límites insospechados tan solo unos años atrás. Cabe destacar que las discusiones relacionadas a este tema de acceso a nuestro desierto no se limitaron únicamente al tiempo asignado a la sesión, sino que continuaron durante el transcurso del taller de trabajo.

Algunas recomendaciones y observaciones de los participantes en esta sesión:

• Siempre echar mano de la experiencia de los investigadores más experimentados en la región. Es más probable que ellos cuenten con los contactos adecuados y en muchos casos quizá hasta cuenten el acceso y con los permisos de colecta de muestras (biológicas, geológicas, artefactos, etc.) que podrían ser utilizados por nuevos investigadores; o simplemente aprovechando expediciones de carácter multidisciplinario.

Además, se manejó el concepto metafórico de “Manuel”: Manuel es la persona local que conoce la dinámica de la región y que su información y criterio permiten tomar la temperatura de la situación para que nosotros tomemos la decisión final de ir o no al campo a realizar nuestras investigaciones. Manuel es la persona de máxima confianza que tenemos a la hora de realizar nuestras actividades de campo. ¡Siempre hay que tener muy en cuenta su opinión!

• Estar muy al tanto de las temporadas de caza a ambos lados de la frontera. Los rancheros serán especialmente reticentes de otorgar permisos de acceso a sus propiedades durante las temporadas de caza, ya que estos periodos representan ganancias económicas importantes y no quieren que se interfiera con las mismas. Además, existe el riesgo de accidentes al involucrar el uso de armas de fuego durante este tipo de actividades.

• Hay que asegurarse que los permisos otorgados por dueños de ranchos privados sean respetados por las personas que se ocupan de cuidar las propiedades. En ocasiones existe esta desconexión entre dueño y cuidador (vaquero).

• Se hace la sugerencia de no acampar; y de hacerlo, siempre realizarlo en ambientes bien controlados y recomendados por la gente local de confianza (ej., Manual). Regresar al lugar de descanso al atardecer y evitar en todo momento manejar durante la noche. Una de las participantes en la sesión insistía en la importancia de que las mujeres investigadoras salieran al campo con colaboradores masculinos y siempre teniendo en cuenta la importancia de que les acompañe gente del lugar que les sirva de protección adicional.

• Siempre agradecer en muestras publicaciones y/o reportes a las personas y comunidades que nos han facilitado nuestras investigaciones en el desierto. Debemos de pensar en relaciones de largo plazo con estas personas. Buena diplomacia, procurando entender sus inquietudes y en algunos casos, como en el caso de las tribus indígenas, conocer sus usos y costumbres. Hacerles participes, a su vez, de nuestras inquietudes científicas y sociales presentándoles, de la forma más sencilla, lo que hacemos y queremos acometer trabajando en la región. Mostrarles siempre la importancia de su ayuda.

• Se recomienda preparar un mapa del desierto de Sonora mostrando los diferentes límites políticos y territoriales y ponerlo en una página web asociada a NextGen SD. Junto a este mapa sería importante adjuntar la información detallada de contacto de las diferentes instituciones que manejan el territorio. También incluir calendarios de temporadas de caza y otras fechas de importancia para acceder al desierto. En la página, también se podrían mostrar nuestras experiencias científicas previas en las diferentes disciplinas.

Sería importante presentar a las comunidades de la región las investigaciones que hacemos y que podríamos hacer a futuro (actividades multidisciplinarias); manteniendo siempre un perspectiva de conservación y respeto por nuestro desierto. En resumen, crear círculos de confianza entre todos los actores que respiramos y sentimos el maravilloso desierto de Sonora.